Recuerda…

Publicado: marzo 27, 2012 en Uncategorized

Justo cuando estás más tranquilo, justo cuando menos te lo esperas, recibes esa llamada. Para algunos es esperada, para algunos resulta una sorpresa, y no importa el tipo de llamada que sea, la reacción siempre es la misma, la bofetada… es considerable.

- Tu ****** ha muerto. La velocidad de asimilación sufre un declive, parece que a todos nos cuesta asimilar más tiempo cualquier cosa que lleve asociada esa palabra: muerte. Y tardas en procesarlo. Y no es que tardes unos segundos, ni tardes unos minutos… ni siquiera unas horas. Pueden pasar días e incluso meses antes de que en tu cerebro se normalice la idea de que alguien falta, de que ya no estará más. A veces, incluso se dan casos en lo que no se acaba de procesar.

Tu  misma reacción te sorprende, te apenas, lloras sin saber muy porqué, porque en realidad no te lo crees. Ya antes habías estado sin la presencia de esa persona, simplemente aparecía de vez en cuando. Cuando uno está acostumbrado a esto, ¿cómo quieren que se de uno cuenta de la ausencia de alguien a la primera?. Empiezas a vislumbrar la situación, tán sólo breves retazos. Empiezas a pensar en todo tipo de situaciones cotidianas en los que su compañia era necesaria, y empiezas a imaginarte cómo sería sin esa persona. Por supuesto, la mayoría de las veces carece de sentido, incluso intentas sustituirla por otro, pero algo no te cuadra, algo te parece forzado, y como estas descolocado, te apenas. Nada será igual.

Es curioso lo de la primera lágrima, no hablo de la primera lágrima forzada, la que te obligas a soltar porque… joder, alguien ha muerto, hay que llorar. Me refiero a la primera lágrima sincera, a la primera vez que dices… mierda, esto ha pasado, esto es verdad… y no es otro momento que en cuanto te juntas a otras personas que también han perdido a esa persona. Puede ser un abrazo, puede ser una mirada que signifique “¿y ahora qué hacemos?”, la que derrumbe el dique de protección que te habías formado, y todo dentro de ti salga. De repente no tienes fuerzas, de repente tienes que luchar contra un aluvión de pesimismo y tristeza, y cómo no te apetece luchar contra ello… dejas que corra. Por lo visto… es mejor así.

Te dicen que después te sentirás mejor, y tienen toda la razón del mundo. Pero os digo una cosa y espero que os quede bien clara: habrá muchas otras veces que no te apetezca mantener el escudo, y sientas la necesidad de “dejar correr” otra vez toda esa pena que se ha acumulado desde la última vez. Y yo os digo: eh, es bueno, es reconfortante, no os sintáis mal por ello. Es completamente normal.

Pasa el tiempo y todas aquellas situaciones en las que te habías imaginado que ibas a notar su ausencia… se hacen realidad. Y no sabes que hacer. Hasta que formes una nueva rutina, en la que esa persona no esté pasará cierto tiempo, no te puedo decir cuánto, porque no lo sé. Sólo sé que un día dirás… ya está. Como si no hubiera pasado. Y entonces te sentiras culpable por haber olvidado. Pero no os preocupéis, esto también es normal… y más aún… necesario. En esta vida si una cosa es cierta es que hay que recomponerse y mover hacia delante. Si una cosa es cierta es que no hay que estancarse en el pasado. Hay que mirar hacia el futuro. Y vivir en el pasado puede hacer que nunca te completes como persona, puede hacer que no avances nunca y puede hacer que te olvides de todo lo demás que importa en tu mundo.

Mira a tu alrededor, y piensa en los demás, tú también eres necesario, tú también eres imprescindible para la “rutina” de otras personas. No te preocupes jamás por olvidar, porque en realidad no olvidarás nunca. Serás distinto, harás otras cosas… pero durante toda tu vida, sea una vez al año, sea cada día al recordar una canción… recordarás… te pararas en tu camino, mirarás hacia atrás con nostalgia… sonreirás… y seguiras con tu vida.

Y esa es la mejor manera de homenajear a aquellos que para ti han sido importantes y por circunstancias del destino dejaron de existir. A veces te pondrás recto cuando hayas ido encorvado… porque a ella no le gustaba. A veces, aprobarás un examen, y se lo dedicarás a él. A veces, contarás miles de anécdotas y todos os partiréis de risa. Y aunque yo no creo en mundos espirituales, si resulta que tú notas como se le hincha el pecho de orgullo cuando haces algo bien, no te diré jamás que estás equivocado. Probablemente tengas tú razón… y yo no.

Recuerda, por favor… pero cada vez que recuerdes, aunque sea de manera anecdótica… recuerda siempre con una sonrisa.

Pues sí, hijos míos. Me voy a atrever y voy a escribir un especial sobre el que Adrián Massanet denominara cómo “el más grande” y con el cuál, he de añadir, estoy más que de acuerdo.

Con más de 110 años de historia del cine y muchos más que espero ver os preguntáreis porque narices he elegido a “un payaso” como éste y adoptarlo como ídolo personal. Es bastante fácil, en realidad. Todos nosotros admiramos a alguien en mayor o menor medido porque “aspiramos” a ser cómo ese alguien. Nos vemos “reflejados”  en ese alguien, en cualquier aspecto imaginable: ya sea por su fuera, por su carisma, por su inteligencia o por su manera de ver la vida o realizar su trabajo.

En mi caso y debido a mi lado “gansil” (cómo a mi me gusta denominarlo) a mi me encantaría llegar a ser la décima parte de lo que representa Jim Carrey en la actualidad.

¿Motivos? Gracias a él empecé a ver cine de manera masiva y gracias a él empecé a hacer muecas, poner caras y voces y hacer el imbécil en general, lo cuál me ha llevado a arrepentirme en ciertas ocasiones (en realidad no) debido a que hubo constancia audiovisual de las mismas. Por supuesto, no es que nada de esto me haya llevado a nada en la vida, no ha conseguido hacerme notar o para que se rian conmigo, pero no puedo dejar de hacerlo porque me divierto muchísimo, me encanta ver el lado gracioso de las cosas. Y si por algún motivo se me olvida… ahí tengo las películas de tito Carrey.

Obviamente, no estoy diciendo que sea el mejor actor de mundo o sea la persona más gracioso (siempre hablando desde un punto de vista lógico, analítico y objetivo). Pero en mi mundo particular, subjetivo y personal, Jim Carrey si que representa ese papel, es posiblemente el tío que más fácil me saca la carcajada (y no hace falta que hable muchas veces, sólo tengo que verle) y ha resultado ser un actor muy competente cuando un director ha sabido encauzar su “expresividad”.

Por supuesto, al viaje que os propongo estáis todos invitados. Un viaje, que no es otro que repasar su filmografía diciendo lo “chachi” que es, intentando por mi parte ser lo más objetivo que mi religión me permite ser. Lo que también es cierto, es que quizás no todos estéis preparados para ello.

De todos los niveles dentro del cine y de la personalidad misma del ser humano esto va dedicado a todos aquellos que sabéis encontrarle la parte cómica a todo, donde lo políticamente correcto no está muy bien limitado y, sobre todo, los que gustáis de “desconectar” de análisis y lógica alguna podáis zambulliros en un mundo histriónico donde la es la propia imaginación la que os delimita el espacio y la sonrisa se puede encontrar en cualquier rincón.

No hago esto por ningún motivo en especial, simplemente me apetece. No me las quiero dar de escritor, ni de crítico de cine (Dios me libre) ya que no me gusta demasiado el aspecto “académico” que connota esa denominación. Me encantan las películas de este hombre. Punto.

Espero que vosotros disfrutéis leyendo tanto como yo lo voy a hacer haciendo este especial. Siempre es un buen momento para ver una película de Jim Carrey. Como ya he dicho anteriormente: si la risa te da vida, no entiendo como la comedia puede ser menospreciada.

Un saludo.

Querido Dios:

Publicado: febrero 22, 2012 en Uncategorized

Lo primero que he de decir es que hace tiempo que no creo en ti. Algunos considerarán esto una afrenta o incluso sentirán lástima por mi, al ver que tiro mi vida por la borda por no encomiar mi alma a tu voluntad. Quién sabe, quizás tengan razón. A veces pienso que creer en ti sería más fácil, daría respuestas y esperanzas a muchos aspectos de mi vida y la de los demás. Creo que se puede decir que, desgraciadamente, no creo en ti.

Y estaría bien, de verdad, estaría bien ver a mi alrededor y ver que aquellos que se merecen un infierno lo tendrán tarde o temprano. Estaría bien pensar en toda la gente buena que no obtuvo recompensa por sus buenas acciones esta recibiéndola o la va a recibir pase lo que pase. Me pregunto qué buscarán la gente que hace buenas acciones y no cree en ti… será responsabilidad moral? ¿Lo hacen sin esperar recompensa? La verdad, mirando la televisión me parece un puñetero milagro que alguien pueda comportarse adecuadamente.

No sé si lo sabrás…  pero un dirigente supuestamente de derechas ha llegado al poder, en lo que muchos juzgan será la salvación de un país que la izquierda dejó cuasi al borde del abismo. Hay quienes se creen esto, hay quienes no. Pero lo que más me sorprende es la batalla de gallos que se produce a favor o en contra de este señor. No sé si lo hará de buen corazón, si todo lo que hace lo hace por nosotros, la verdad es que a mí me cuesta creerlo. Y la cuestión de todo esto es… ¿realmente importa?

¿Qué importa ya de un país en el crucificar o vanagloriar a tu líder es el pan nuestro de cada día? No seré yo el que diga que se equivoca este hombre al aprobar ciertas reformas, ni mucho menos. Pero la verdad, sólo veo motivos y razones para justificar acciones… y no motivos para actuar en consecuencia con los demás. Todo es… “tú has hecho esto así que yo lo hago así” “lo hiciste mal” “lo hiciste de pena” “lo hice mal porque tú lo hiciste mal”.

Nada de “lo siento, creo que me he equivocado en este aspecto y trataré de corregir mi error” o “muy bien, espero que se recupere de su error e intente hacer lo mejor con este país”.

¿Qué me puedo esperar cuando un señor con dinero tiene más poder que la misma ley que nos ampara? ¿De unas fuerzas del orden que vapulean a niños por orden de sus superiores y no titubean a la hora de seguirlas?  ¿De verdad tengo que dormir tranquilo cuando algo tan básico y sobre lo que nos sustentamos se puede corromper de esa manera? ¿De verdad tengo que dormir tranquilo cuando se PUEDE corromper de esa manera a la gente? Porque no es una práctica aislada. Es algo que se lleva haciendo durante toda la historia de este mundo. Creemos que avanzamos en este proceso, porque “podemos hacer más cosas”… pero en realidad no es así.

Si, claro, no se puede negar que hemos evolucionado del esclavismo y mentalidades antiguas donde mirar al vecino con recelo y saltar a la defensiva ante cualquier mínima afrenta. Pero… ¿es así? Viendo lo de Francia la verdad es que lo dudo mucho. Todo se trata de rivalidades… el equipo rival, el barrio rival, el país rival, la familia rival, el pueblo rival… todos sabemos que el concepto de competitividad ha hecho de la humanidad la que és, pero, ¿es realmente un avance lo que vemos hoy en día o es todo una mera ilusión y en realidad hemos vivido siempre igual?

Decir que soy simpatizante del Real Madrid… me cansa, me cansa tanta verborrea y difamación gratuita sin justificación hacia un equipo. Si, el mío la sufre, pero otros también la sufren, y por lo visto debería participar en ellas, porque soy del Real Madrid y quien jode a mi equipo merecer ser jodido. No me da la puta gana. No pienso hacer caso de lo que pongan unos perioduchos para mantenernos ocupados mientras otros juegan a otro nivel con nosotros y que no seamos conscientes de ello. Hemos vuelto a la propaganda periodística, señores, y yo me pregunto: ¿alguna vez la hemos abandonado?. ¿Alguna vez dejaré de sentir natural aversión por un creyente o uno de derechas? Porque realmente pasa esto y muchas veces me avergüenzo de ello ¿Alguna vez dejaré de utilizar tópicos despectivos para mencionarlos aún a sabiendas de que puedo no tener razón? No quiero seguir así, me cansa, me cansa todo, me cansa la política, toda es mentira. Me cansa el deporte, todo es mentira y más política para más inri. Me cansa la economía… más política aún. Y lo que más me cansa de todo esto son sus seguidores. Fieles seguidores con hachas y teas en mano dispuestos a defender con su vida aquello que han elegido o que creían que debían elegir.  Es indignante la manipulación que sufrimos. Y mas si cabe lo es que no nos creamos manipulados.

Estoy cansado ya de todo esto. No creo que haya esperanza para el mundo en el que vivimos, donde todo es fraude, donde la cultura es un puñetero juguete, donde lo mío es mío y de nadie más. Donde aquél que afrente atacar mi estampa sufrirá el mayor de los dolores. Y no sólo él, sus hijos y los hijos de sus hijos. Porque supuestamente todos son iguales, no hay individuos. Todos pertenecen y pertenecemos a aquello que adoramos y si no estás conmigo estás contra mí.

Somos conscientes de esto. Y lo peor es que lo queremos así. No queremos que el de al lado gane y nosotros no… aunque se lo merezca. ¿Para qué debería quedárselo él cuando puedo quedármelo yo?

Esta y tantas otras cosas son las que me hacen despertarme a veces por las noches. Hay momentos en los que no estoy ocupado con las innumerables distracciones triviales que comprenden mi vida y me doy cuenta de que en realidad nada vale un puñetero pimiento.

Tal vez podrías pensar que estoy siendo pesimista. En realidad creo que soy realista, sé que hay cosas que merecen la pena. ¿Pero soy consciente de ellas? No lo creo, y ninguno de nosotros lo somos en realidad.

Menos mal que creo en un Dios superior que vela por mí y mi seguridad y recompensará mi buenas acciones con una vida digna ya sea ahora o posteriormente. ¡Oh, espera! Que soy ateo…

¿Y ahora qué?…

Decía el gran Jorge Luis Borges lo siguiente: “Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las buenas costumbres que nos queda. La muerte y la siesta son otras”.

Hace ya algún tiempo  que la BBC decidió continuar con su epifanía de sacar en su programación clásicos de toda la vida de la literatura adaptados a los tiempos modernos (como ejemplo tenemos a ‘Jekyll’, miniserie sobre el libro de Robert Louis Stevenson) y algunos vimos como el nombre de ‘Sherlock’ salía  relucir. Al igual que con ‘Jekyll’ ¿para qué más título?, lo que algunos consideran el primer icono pop de nuestra era también tendría su renovación para la pequeña pantalla.

Y la verdad es que deslumbró. Ese (para mí) desconocido Benedict Cumberbatch (inmenso, la serie es él casi por completo), Steven Moffat confirmandose como un escritor a seguir (‘Las aventuras de Tintín’ bien lo demuestran, Martín Freeman, el futuro Bilbo en la próxima incursión de Peter Jackson en la Tierra media, también está sublime como acompañante. Todo se juntó para darnos una primera temporada sublime y que nos dejó con ganas de más después de ese final.

Acabado el resumen para ponernos otra vez en la historia, ya en el primer segundo te descoloca completamente esta nueva temporada, y no puedes dejar de sonreir. La serie sigue igual de fresca que hace un año, los métodos de Holmes nos seguirán embaucando y el futuro señor Bilbo actúa de maravilla como compensador entre la mente enteramente metódica de Sherlock y el mundo real.

También me quedé encandilado con el villano, James Moriarty, o Jim para los amigos, y queda decir que para los dos siguientes capítulos me da a mi que va a tener algo que decir. Por cierto, el siguiente capítulo se llama ‘The hounds of Baskerville’, quizás la historia más conocida de todas las que tiene el detective.

El ritmo del capítulo es agotador, durante hora y media no dejan al espectador que respire ni por un momento en un devenir continuo de guiños no sólo a la literatura, sino también a toda la cultura que se ha tornado en torno al personaje. En este primer episodio se nos presenta a ‘La mujer’, Irene Adler, que dentro del mundo holmesiano tiene un gran peso y han desarrollado el personaje de manera sublime, al igual que su “relación” con Holmes.

Cantidad de giros innesperados (incluido final) y momentos para remarcar, en los que me detendré en el futuro cuando me atreva a poner spoilers. Ahora mismo sólo me atrevo a recomendaros a los que os quedásteis con ganas de más el año pasado, a que volváis de nuevo cuanto antes. Se ha hecho de rogar, pero la espera ha merecido la pena.

Un saludo.

Todos necesitamos un Año Nuevo.

Publicado: enero 1, 2012 en Uncategorized

Ya podriamos ser millonarios, tener una familia enorme y bien alimentada, estar fuertes y saludables aún teniendo una edad avanzada… y todavía nos faltaría algo. Quizás esta búsqueda de perfección eterna ha sido lo que ha llevado al ser humano hasta lo que es hoy en día (tanto adjetivos negativos como positivos) y para buscar esa continua perfección necesitamos llevar a cabo un plan con un punto de inicio.

Ese punto de inicio que todos necesitamos (ya sea para dejar de fumar, empezar a adelgazar o aprender inglés, siendo lo más tópico que se me viene a la cabeza) parece ser único para todos. ¿Qué mejor que el comienzo de un año para empezar a cumplir todos esos hábitos saludables que nos proponemos?  Lo malo es que a los dos días dejemos estos hábitos, lo cuál nos hundiría el año de nuevo… un arma de doble filo es con lo que jugamos, pues…

No sé cuales son vuestros propósitos, supongo que muy parecidos a los míos. Y no sé cuál será vuestra fuerza de voluntad, supongo que muy parecida a la mía. Así que lo que me pregunto es lo siguiente: ¿Por qué no será Año Nuevo cada semana? Y no me refiero a la juerga de Nochevieja pillines…

En fin, buena suerte con todos vuestros deseos y espero que vuestra vida mejore… Un saludo a todos.

El problema de las etiquetas

Publicado: noviembre 29, 2011 en Uncategorized

No puedo soportarlo más, lo odio. No puedo quedarme más tiempo callado… me jode, me fastidia, me provoca úlcera, de verdad. No entiendo que mierda le pasa a este puto mundo y a sus habitantes.

No sé si es problema de la educación, del entorno, o todo mezclado. Por lo visto está cambiando la situación, Pérez Reverte tiene serias dudas acerca del avance de la humanidad, y sinceramente, tengo que compartir su opinión. En este caso en concreto, no es que esté de acuerdo con este señor siempre.

¿Qué mierda le pasa a la gente? ¿Por qué esa puta manía de poner etiquetas, de definir quien eres con una serie de títulos que tienes que defender a capa y espada? “Pues sí, soy comunista, machista, del Real Madrid y pienso que todos son unos fachas, afeminados y cualquier hijo puta que sea del Barça merece la puta horca, porque claro, todo lo que sea comunismo es cojonudo y está hecho con “lógica” mientras que todo lo demás es fruto de impíos, imbécies, soplagaitas cuyo único puto problema es elegir calcetines por la mañana, que son todos unos vagos, unos vendidos y que venderían a su madre por el puto dinero”.

Si, vale, me he pasado con la declaración, pero no creo que raye lo inverosímil que una persona piense eso en su fuero interno.

Vamos a poner más ejemplos de lo que quiero explicar.

Soy del Real Madrid. ¿Qué implica eso? Pues implica que el Real Madrid es el mejor equipo de la historia. Los títulos que ha conseguido le avalan, que siempre ha sido el mejor equipo del mundo, todos los entrenadores que han pasado han tomado buenas decisiones al igual que los jugadores que lo dan todo y siempre hacen lo mejor para el equipo, y no como en otros equipos que los estropean y tratan como una mierda. Los árbitros nos putean a nosotros y seguramente sea sin motivo, porque somos el mejor equipo. A quién coño si no iban a favorecer si no es a nosotros, que se rindan a lo evidente esos hijos de puta del Farsa que no tienen ni puta idea, que son todos unos nacionalistas, y si no es porque son el equipo de Zapatero anda que iban a haber ganado algo…

¿Pepe? No es tan farrullero, por lo menos no tanto como Mascherano, que es un argentino hijo de puta p…. etc, etc.

Otro ejemplo:

Soy del PSOE, por lo tanto implica que soy simpatizante del partido que ha llevado a cabo el cambio en España, si no fuera por nosotros este país se hubiera ido a la mierda, porque si nos tenemos que fiar de Aznar no seríamos el país que somos ahora, absolutamente todos los alcaldes y presidentes autonómicos de mi partido tomas decisiones concordantes y lógicas y no como en el partido contrario (no hablo de los otros partidos porque no merece la pena y no existen, nosotros somos la verdadera izquierda) que lo único que quieren es robar, quedarse con dinero público y ser más ricos si cabe de lo que son. Zapatero no tuvo la culpa de la crisis, fue una cosa mundial, y por supuesto todas las decisiones que ha tomado ha sido en pos de nuestro bien.

Y el último ejemplo.

Soy católico  ¿qué implica eso? pues implica que mi religión es la auténtica, si no no la seguiría, y si por mi fuera todo el mundo le tendría que rendir respeto al Papa, que es el representante de Dios en la tierra. Esos paganos evolucionistas no entiendo como reniegan de la fe cristiana apoyando una teoría que nos pone al nivel de animales, por no hablar de lso ateos, esos vagos hippiosos que arderán en el infierno por cómo se están comportando con sus hijos por no bautizarlos.

¿Todavía no veis por donde quiero ir?

A ver, ¿Qué mierda de mundo es este en el que tienes que elegir un bando, mostrar tu apoyo incondicional a él y encima despotricar y desfavorecer a todo el que sea del bando contrario? Porque desgraciadamente, siempre hay dos bandos mayoritarios. Esto se aplica a todos los campos del hombre, tanto en creencias como en tecnología, por ejemplo. Y me parece un error de base tremendo el encomendarse a un bando y dejarse cegar.

¿Porque una persona del PSOE tiene que despotricar por norma a otro del PP? ¿Porque no puede reconocer sus errores y avalar los aciertos del otro? ¿Porque sus políticas de mierda se basan en fijarse en lo malo que hace el otro para echarselo a la cara? Dios, perdonad que me ponga el plan Mourinho pero es que me enerva…

¿Porque si soy ateo me tengo que reir automáticamente y despotricar sobre los creyentes? Si despotrico y si me rio no es de los creyentes, es de los que creo que merecen burla, porque sólo son consecuentes con ellos mismos y no con los demás.

¿Por qué si tengo un Android no puedo admirar a Apple? ¿Porque si soy del Madrid no puedo reconocer los méritos del Barça y reconocer los malos hábitos de los jugadores de mi equipo? ¿Porque me tiene qeu caer mal una persona que no comparta conmigo mis aficiones? ¿Porque me tengo que llevar bien con los que si la tengan?

Las putas etiquetas que nosotros nos ponemos nos impiden ver lo que nos rodea de una manera crítica de verdad. Todo tiene que favorecer a lo que somos afines y desfavorecer a lo que no. Todo lo que nosotros creemos es verdad y es auténtico, y lo demás es mentira y falso.

Perdonadme, pero puedo ser de izquierdas (que no del PSOE) y aplaudir una buena decisión de Rajoy, al mismo tiempo que echar en cara a Zapatero o a otro político cualquiera, hasta el mismísimo Obama, los fallos que cometen. Tengo esa capacidad.

Puedo ser del Madrid,  y aún así alegrarme de los éxitos de otros equipos de mi país, incluso de los de nuestro máximo rival, al igual que ser consciente de lo que pasa dentro de mi club. Tengo esa capacidad.

Puedo ser ateo, pero considero que una persona con fe no es inferior a mí, simplemente tiene una faceta distinta a la mía. Tengo esa capacidad. ¿Por qué el mundo no puede ver más allá de su ombligo?.

Puedo ser joven e inexperto, pero también tengo suficiente experiencia como para admirar la adversidad, para apoyarla y para que, aunque seas distinto a mí en todo, poder ser tu amigo y defender que digas lo que quieras, aunque no esté de acuerdo con ello. Mis etiquetas no me definen como persona, espero que a vosotros tampoco.

Los de derechas, los ateos, los rojos, los nacionalistas, los moros, los chinos, los extranjeros en general, los hippies, los snobs, los pijos, los jóvenes, los viejos… todos esos no son malos.

Las malas (y las buenas) son las personas…

Parado y sin compromiso

Publicado: octubre 12, 2011 en Uncategorized

Son las diez de la mañana, y suena el despertador.

Te cuesta abrir los ojos, has dormido mal por la noche y eso que te acostaste temprano, así que tardas un poco en ubicarte y descubrir donde te encuentras. Miras el móvil e intentas recordar por qué tenías que levantarlo. No lo recuerdas. Y es que la realidad es dura.

No tienes nada que hacer.

Te levantas, desayunas y te sientas en el sofá. ¿Qué puedo hacer hoy? Es temprano para ir a casa de la abuela, así que decides hacer un poco de zapping. Una puta mierda es lo que hay en la tele… no sabes porque no lo recuerdas nunca y siempre caes en la puta trampa de encender el televisor, pero diez minutos dándole al botoncito te sirven de recordatorio.

Así que mierda en la tele y sin nada que hacer… un libro, quizás.

Si! Un libro! Una hora y media entretenido. Coño, de hecho, incluso tienes que darte prisa después para ir a casa de la abuela (por fin) e hacer un vano intento de interesarte por cocinar para tu padre antes de que llegue de trabajar.

Recados listos y estómago lleno… ¿una serie? si, vale. ¿Pero cuál?

Total, que después de enredar viendo por encima unos cuantos capítulos decides ir a lo único que te hace pensar que estás “ocupado”: la preciosa, oportuna, idílica y demás adjetivos sin sentido que resulta ser la ESCUELA OFICIAL DE IDIOMAS!

Vale, tu rato de idiomas hecho, cena de andar por casa y lo siguiente es… ¿una peli? si, una peli.

Cuando acaba decides ponerte a ver otra… pero sin embargo te poner a hablar un poco con tu novia. Y después te das cuenta que tienes sueño. Y no sabes porqué. Porque no has hecho nada durante todo el día.

Y te vas a dormir, poniendo el despertador, claro, para sentirte útil y responsable, cuando en realidad importa una mierda a la hora que te levantes.

Esta es la vida del parado, la vida del que no tiene absolutamente nada que hacer. No puedo apuntarme al gimnasio (¿y si me llaman y lo tengo que dejar?), no puedo irme por ahí todo el día (no tengo dinero), no puedo hacer nada. Y sin embargo, ahí aguantas y te entretienes como puedes en los largos y tediosos días que este pueblo de mierda en el que mis amigos no se encuentran me ofrece cero posibilidades.

En cuánto reuna algunos euros, me animo y me voy. Mientras tanto, ¿tenéis trabajo para mí?.